¿De que color es el camino?
Extrañar la presencia de alguien que amamos puede volver eternos los espacios entre cada segundo del reloj.
La necesidad imperiosa de fundirse en un abrazo etereo, de besarle tiernamente y acariciar suavemente su piel y sus cabellos, decirle mirándole a los ojos y desde el fondo de tu corazón lo importante que es para tí y que le amas profundamente... convierte la espera en una lenta agonía que si tiene un camino de losas color verde esperanza, es dulce pero si no... se torna en la vía dolorosa hacia el patíbulo pero... ya no importa.
A mí me importa, y mucho, afortunadamente, mi camino es verde esperanza, y mi cielo, y mi aire. La espera para estar al lado de mi otra parte, del amor de mi vida, es corta, pero parece infinita. Cada célula de mi ser quisiera estar en este instante junto a él, cada latido de mi corazón es un recordatorio intermitente de que lo necesito, no porque no pueda estar sin él, si no porque no quiero permanecer alejada de él sin poder expresarle por entero todo el amor que siento por él.
Cuando de verdad se ama a alguien y se sabe que la otra persona siente lo mismo, ¿Cómo dejar de hacer hasta lo imposible por estar con él o ella? ¿Cómo no cambiar una vida aparentemente resuelta por ir tras el sueño de ser feliz al lado de la persona amada? ¿Cómo dejar de lado los sentimientos y guiarse unicamente por lo que los demás digan o piensen o peor aún, guiarse solamente por la lógica ignorando por completo al corazón?
¿De que vale vivir teniendolo todo si se obtuvo a cambio de un sacrificio tan abominable como extirpar la oportunidad de amar y ser amado? La vida es corta, todos tenemos sueños, dones y talentos, podemos conseguir nuestros tesoros más preciados pero sin amor... nada vale ya la pena. Esto va para quien ha pensado en que prescindir del amor es un acto saludable y para todo aquel que esté pensando en tirar por la borda al amor sin haber estado dispuesto a correr el riesgo de ahogarse para conseguirlo.



Mickey dijo
Amarte duele... si, me duele en el alma, en la piel, en cada centimetro de mi ser, me duele como si me arrancaran la piel y me dejaran en carne viva para luego cubrirme con sal...
Cruel, eso eres, muy cruel.
Bueno, esto no te lo digo a ti Lunita, se lo digo a ella, pero... creo que despues de tanto llorarla, de noches de desvelo, de no comer, de beber hasta el agotamiento, estoy comenzando a olvidarla, el dolor permanece pero va disminuyendo, el camino hacia el patibulo ya terminó, sigo sufriendolo pero ya pase por ahi, ahora... sigo un camino nuevo, solo, pero nuevo.
Es pronto aun pero... lo que me dijiste tiene todo de cierto, eso no es amor, el amor es otra cosa y esto... ya es obsecion, de mi parte??? de la suya???... no sé, creo que las respuestas llegaran con el tiempo, igual que la cura completa.
Gracias por tus palabras y tu cariño amiga.
27 Septiembre 2006 | 01:08 PM